Almeja Fina
La almeja fina es la reina de las almejas gallegas. Conocida también como almeja de Carril —por el pequeño municipio entre Catoira y Vilagarcía de Arousa donde se han criado durante generaciones—, su sabor es más intenso y su textura más firme que cualquier otra variedad.
Un kilo contiene aproximadamente unas 60-70 piezas. Disponible junto a toda nuestra selección de marisco gallego.
Almeja fina: la almeja gallega más valorada
La almeja fina (Ruditapes decussatus) es la almeja autóctona de las rías gallegas por excelencia. Su captura está muy regulada para proteger los bancos marisqueros, lo que explica su precio más elevado respecto a otras variedades.
Perfecta al vapor, a la marinera, en salsa verde o simplemente cruda sobre hielo. Su sabor intenso a mar aguanta preparaciones con mucho carácter. Compárala con la almeja rubia y la almeja babosa para encontrar tu favorita.
ALMEJA FINA – RUDITAPES DECUSSATUS
Es la más apreciada de las almejas gallega. Se capturan a pie, normalmente con un rastrillo o herramienta similar, peinando la superficie de la arena. La clave de su crecimiento es la abundancia de plancton y la temperatura, alcanzando la talla legal de comercialización (40 mm) en unos 3 o 4 años. En Galicia, se puede confundir principalmente con la almeja japónica. Para diferenciarla, veremos que en la concha de la almeja fina se marcan tanto los radios como las líneas concéntricas, resultando en algunas zonas de la concha en pequeños cuadrados, que en la japónica nunca están presentes en la parte central de la concha. En la japónica se marcan casi exclusivamente los radios. Los sifones de la almeja fina están separados en toda su longitud, lo que las diferencia de la almeja japónica y de la babosa.
David Villegas Ríos
(Biologo Maríno)
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