Angulas del Miño
Las angulas del Miño son el producto más exclusivo que vendemos. No es exageración: son literalmente el manjar más caro por kilo de la gastronomía española. Hay que probarlas aunque sea una vez en la vida, y cuando lo haces, entiendes por qué.
La angula es la cría de la anguila. Solo el alevín capturado en los ríos gallegos está permitido para consumo, y su captura está estrictamente regulada. Eso las hace escasas, únicas y extraordinarias.
Angulas del Miño: lujo y tradición en un solo bocado
Las angulas se preparan en cazuela de barro, con aceite de oliva virgen extra, ajo laminado y una guindilla. El aceite tiene que estar muy caliente y las angulas, pochadas en él durante apenas 30 segundos. Se comen inmediatamente con tenedor de madera.
Esta receta tradicional vasca, adaptada a la materia prima gallega, es el único modo honesto de comer angulas. Cualquier otra preparación es un desperdicio de un producto tan excepcional.
Si las angulas están fuera de tu presupuesto en este momento, también tenemos cabracho fresco y San Martiño, dos pescados menos conocidos pero igualmente memorables.
ANGULAS – ANGUILLA ANGUILLA
Las angulas son los juveniles de las anguilas, una de las especies con una estrategia de reproducción más espectacular de todos los peces. Las anguilas viven en los ríos pero para desovar se van al mar, por lo que son peces catádromos, al revés que el salmón. En el caso de la anguila europea, salen de los ríos gallegos y europeos, y tras recorrer más de 4000 kilómetros, desovan en el mar de los sargazos, a unos 500 m de profundidad. Las larvas (llamadas leptocéfalas) inician una asombrosa migración de vuelta a los ríos de origen de sus progenitores en las costas europeas. Al llegar al agua salobre tras unos 4 años de migración, su cuerpo cambia (metamorfosis) y se convierten en angulas, que son pescadas con métodos tradicionales y comercializadas alcanzando precios elevadísimos por su escasez.
David Villegas Ríos
(Biologo Maríno)
ANGULAS – ANGUILLA ANGUILLA
Las angulas son los juveniles de las anguilas, una de las especies con una estrategia de reproducción más espectacular de todos los peces. Las anguilas viven en los ríos pero para desovar se van al mar, por lo que son peces catádromos, al revés que el salmón. En el caso de la anguila europea, salen de los ríos gallegos y europeos, y tras recorrer más de 4000 kilómetros, desovan en el mar de los sargazos, a unos 500 m de profundidad. Las larvas (llamadas leptocéfalas) inician una asombrosa migración de vuelta a los ríos de origen de sus progenitores en las costas europeas. Al llegar al agua salobre tras unos 4 años de migración, su cuerpo cambia (metamorfosis) y se convierten en angulas, que son pescadas con métodos tradicionales y comercializadas alcanzando precios elevadísimos por su escasez.
David Villegas Ríos
(Biologo Maríno)
ANGULAS A LA BILBAINA

Tenemos que reconocer que las angulas son un plato un tanto peculiar. Comprar angulas no está al alcance de todos, ya que el precio de las angulas es realmete elevado. pero además de una delikatessen es un pescado especial. Recordemos que las angulas son los únicos alevines de pescado de los que se permite su comercialización. Incluso en algunos países esta prohibida su venta. Pero los buenos Anguleros respetan el producto y consiguen mantener esta tradición viva.
Hay que destacar que existe alguna que otra receta con angulas pero sólo una es la original, adecuada y permanecerá en la historia. LAS ANGULAS A LA BILBAÍNA.
Esta receta es de la que hoy hablaremos.
En un pasado no muy lejano las angulas eran un ingrediente más en las comidas de nuestro país. La escasez junto con la demanda y las leyes restrictivas, han echo que este alevín de la anguila alcance precios astronómicos y el simple hecho de comprar 100 gr. de angulas es algo prohibitivo para la mayoría de los mortales.
Pero un día es un día y si nos disponemos a comprar las angulas, tendremos que saber como se preparan por eso os dejamos esta receta.
ANGULAS A LA BILBAÍNA PARA DOS PERSONAS
Ingredientes.
200 gr. de angulas (escaldadas)
1 trocito de guindilla.
2 dientes de Ajo.
Aceite de oliva.
Preparación:
Cortamos en laminas los ajos y los sofreímos en un chorrito de aceite junto a la guindilla, en una cazuelita de barro.
Cuando lo ajos estén a punto de dorase los retiramos y echamos las angulas las rehogamos durante 30 segundos, echamos los ajos y volvemos a saltear otra vez y están listas para servir.
Una curiosidad.
Las angulas normalmente vienen precocinadas (escaldadas o cocidas) y suelen matarse con tabaco. Aunque gastrónomos importantes han probado a cocinarlas frescas con resultados excelentes.
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