Rapante
El rapante —también llamado gallo o meiga en diferentes puertos— es el campeón de la relación calidad-precio entre los pescados planos. Sabor fino y delicado, carne blanca y fácil de cocinar, y un precio que no se parece en nada al del rodaballo o el lenguado.
Rapante: el pescado plano que merece más fama
El rapante (Lepidorhombus whiffiagonis) es un pescado plano de aguas atlánticas que vive sobre fondos arenosos. Su carne blanca es delicada, de sabor suave pero con carácter, y se presta perfectamente a preparaciones a la plancha, rebozado o en papillote.
Si quieres un pescado plano de primera categoría, el rodaballo salvaje o el lenguado son superiores en sabor. Pero si quieres una opción de calidad a precio más contenido, el rapante es la respuesta.
Rapante - Lepidorhombus whiffiagonis
El rapante o gallo pertenece a la familia de los rodaballos y corujos, y como ellos tiene los ojos en el lado izquierdo. Son de color translúcido, amarillento o parduzco, de cuerpo alargado. Viven a profundidades de hasta 700 m y se pescan sobre todo con artes de arrastre en las costas del Reino Unido e Islandia. Otra especie de rapante es el Lepidorhombus boscii, que se diferencia por tener dos manchas negras al final de las aletas dorsal y anal, y se conoce también como rapante pintado.
Rapante - Lepidorhombus whiffiagonis
El rapante o gallo pertenece a la familia de los rodaballos y corujos, y como ellos tiene los ojos en el lado izquierdo. Son de color translúcido, amarillento o parduzco, de cuerpo alargado. Viven a profundidades de hasta 700 m y se pescan sobre todo con artes de arrastre en las costas del Reino Unido e Islandia. Otra especie de rapante es el Lepidorhombus boscii, que se diferencia por tener dos manchas negras al final de las aletas dorsal y anal, y se conoce también como rapante pintado.
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