Rodaballo salvaje atlántico
El rodaballo salvaje atlántico es el rey de los pescados planos, y punto. No hay discusión posible. Su carne blanca, gelatinosa y de sabor profundo no tiene igual en el mercado. Es el pescado que los chefs más exigentes buscan y que los comensales más exigentes recuerdan para siempre.
En Bocado de Mar lo pescamos en el Gran Sol y en caladeros del Atlántico norte. Llega a tu domicilio en menos de 24 horas, en perfectas condiciones.
Rodaballo salvaje: el mejor pescado plano del Atlántico
El rodaballo salvaje (Scophthalmus maximus) capturado en el Atlántico norte es un pescado muy graso, de carne blanca y textura gelatinosa única. La gelatina natural de sus espinas, al cocinarlo, se integra en la salsa y crea una textura incomparable que el rodaballo de cultivo no puede replicar.
¿Cómo cocinarlo?
El rodaballo salvaje se asa. A la parrilla con brasas de madera, con aceite de oliva y sal marina, es la preparación definitiva. También queda extraordinario al horno, sobre una cama de cebolla pochada, con un poco de vino blanco albariño.
Rodaballo salvaje vs. de cultivo
La diferencia entre el salvaje y el rodaballo de piscifactoría es enorme. El salvaje tiene más grasa infiltrada, más sabor y una textura que no tiene comparación. Para una ocasión especial, siempre el salvaje.
RODABALLO – SCOPHTHALMUS
El rodaballo salvaje es uno de los peces planos más apreciados. Vive con el lado izquierdo hacia arriba, que es de color gris pardo, pero que se adapta al entorno (más claro o más oscuro). Viven en zonas de arena o de concha, y puede llegar a alcanzar los 27 kg de peso, mucho más que el corujo. El cuerpo del rodaballo es redondeado y en la cara superior no presenta escamas, pero sí unos tubérculos óseos. En la fase larvaria tiene la forma típica de un pez “no plano”, es decir, con un ojo a cada lado, y nadan en la columna de agua. Cuando se asientan en el fondo, el ojo derecho y la boca del rodaballo migran hacia el lado izquierdo, de modo que en los adultos ambos ojos y la boca están hacia arriba. Las aletas dorsal y anal son continuas y forman ángulos claros en la mitad del cuerpo, loque los diferencia de los corujos.
David Villegas Ríos
(Biologo Maríno)
RODABALLO – SCOPHTHALMUS
El rodaballo salvaje es uno de los peces planos más apreciados. Vive con el lado izquierdo hacia arriba, que es de color gris pardo, pero que se adapta al entorno (más claro o más oscuro). Viven en zonas de arena o de concha, y puede llegar a alcanzar los 27 kg de peso, mucho más que el corujo. El cuerpo del rodaballo es redondeado y en la cara superior no presenta escamas, pero sí unos tubérculos óseos. En la fase larvaria tiene la forma típica de un pez “no plano”, es decir, con un ojo a cada lado, y nadan en la columna de agua. Cuando se asientan en el fondo, el ojo derecho y la boca del rodaballo migran hacia el lado izquierdo, de modo que en los adultos ambos ojos y la boca están hacia arriba. Las aletas dorsal y anal son continuas y forman ángulos claros en la mitad del cuerpo, loque los diferencia de los corujos.
David Villegas Ríos
(Biologo Maríno)
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