San Martiño
El San Martiño —o pez de San Pedro— es uno de esos pescados que pasan de ser desconocidos a convertirse en favoritos sin vuelta atrás. Su aspecto extraño —esa mancha negra en el flanco que, según la tradición, dejó San Pedro al cogerlo— esconde una carne blanca, firme y de sabor exquisito que los chefs de toda España buscan con insistencia.
San Martiño: el pescado que los chefs adoran
El San Martiño (Zeus faber) tiene una carne blanca y firme de textura casi sin espinas, lo que lo hace cómodo de comer y fácil de cocinar. Durante años fue poco valorado por su aspecto peculiar, pero la cocina de vanguardia lo ha puesto en el lugar que merece.
A la plancha, en papillote o en salsa de azafrán con almejas: este pescado sorprende siempre. Si te gusta el pescado con carácter y poca espina, también te recomendamos el mero y el lubina salvaje.
MARTIÑO – ZEUS FABER
El martiño es un pez plano pero al contrario que el rodaballo, está comprimido lateralmente. Es de color oliváceo o amarillento. El martiño tiene una gran mancha oscura en el centro del cuerpo a modo de ojo, que confunde a presas y predadores. Además, los radios (espinas) de la aleta dorsal son muy largos y característicos de esta especie. También se conoce como pez de San Pedro, en alusión a la leyenda de que San Pedro pescó uno y al subirlo a bordo el pez se quejó tanto que decidió devolverlo al mar, cogiéndolo con los dedos pulgar e índice, que de este modo dejarían unas marcas en el cuerpo del pez, los característicos círculos negros del cuerpo del martiño.
David Villegas Ríos
(Biologo Maríno)
MARTIÑO – ZEUS FABER
El martiño es un pez plano pero al contrario que el rodaballo, está comprimido lateralmente. Es de color oliváceo o amarillento. El martiño tiene una gran mancha oscura en el centro del cuerpo a modo de ojo, que confunde a presas y predadores. Además, los radios (espinas) de la aleta dorsal son muy largos y característicos de esta especie. También se conoce como pez de San Pedro, en alusión a la leyenda de que San Pedro pescó uno y al subirlo a bordo el pez se quejó tanto que decidió devolverlo al mar, cogiéndolo con los dedos pulgar e índice, que de este modo dejarían unas marcas en el cuerpo del pez, los característicos círculos negros del cuerpo del martiño.
David Villegas Ríos
(Biologo Maríno)
Pez San Pedro al horno.
Quizá esta es una de las recetas más sencillas para elaborar el Pez Sampedro, pero una de las que mejores críticas y aceptación tiene.
Ingredientes:
2 cebollas
2 dientes de ajo
1/2 Pimiento Rojo
3 patatas grandes.
2 tomates maduros
Aceite
Sal
Vino blanco
Preparación:
Tan sencillo como hacer una cama con la cebolla, el pimiento y el ajo. Echar una pizca de sal y regar con aceite. Trocear los tomates en cuatro y ponerlos uno en cada esquina de la fuente, con la piel hacia abajo. Colocaremos el Pez de Sampedro en el centro y luego las patatas en dados a su alrededor. Echamos un poco más de aceite por todo, salamos, añadimos el vino blanco y al horno. ASI DE SENCILLO.
En algunos lugares a media cocción lo retiran le espolvorean un poco de pan rallado por encima del Sampedro y posteriormente riegan con la salsa de la bandeja. El resultado es una capa crujiente y sabrosa sobre este rico pez.
A disfrutar.
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